lunes, 26 de enero de 2015

Ponerse el mundo por montera

Otra de las expresiones de origen taurino que hacen referencia al valor, en ocasiones casi temerario, del matador es "ponerse el mundo por montera".  El elemento central de la expresión es la singular gorra o sombrero que llevan los toreros y que, junto con el sempiterno tricornio, constituye probablemente la más singular aportación hispana al mundo del tocado.

A la hora de esclarecer el sentido preciso de la expresión, apuntemos que el Diccionario Akal del Español Actual le asigna el valor de "envalentonarse, reírse del mundo". Por su parte, María Leonisa Casado Conde, en su obra "¡ Se Dice Pronto !" define la expresión como "no importarle a uno lo que diga la gente; hacer su voluntad".

En su uso moderno, la expresión denota que alguien despreció las posibles consecuencias negativas de alguna acción y que la llevó a cabo con decisión y desdeñando lo que les pudiera parecer a otros. Es este el sentido en el que habitualmente lo empleamos en el ámbito profesional, donde dependiendo del contexto puede connotar admiración o censura.  Más frecuentemente nos situamos en una zona intermedia y ambigua, que también hollamos cuando empleamos la sonora expresión "¡ con dos cojones !". Es más frecuente, en todo caso, que impere la admiración, quizá por lo inusual en estos tiempos de asistir a actuaciones arrojadas.

Para expresar esta idea en inglés debemos, en ausencia de otras opciones más precisas, recurrir a una expresión más genérica y aséptica como to throw caution to the wind (que podríamos traducir como "tirar la prudencia por la ventana").  Las definiciones que podemos encontrar para esta locución se refieren simplemente a que se toma algún riesgo ("to take a risk", en el Cambridge Advanced Learner's Dictionary) pero su uso habitual es bastante próximo, aunque menos enfático, que el de la expresión española que nos ocupa.

Ejemplo práctico:
  • Después del lío con el bonus, se puso el mundo por montera y pidió a Recursos Humanos que le buscaran otra cosa aunque supusiera irse al extranjero. After the fuss about his bonus, he threw caution to the wind and asked Human Resources to find him another job even if it meant moving abroad.
  • Se han puesto el mundo por montera y han traído otra vez a Pepe para intentar mejorar las ventas.  They have thrown caution to the wind and brought Joe back to try to improve sales.

miércoles, 21 de enero de 2015

Lameculos

Analizaremos hoy la figura del "lameculos", uno de los perfiles humanos más abominables que pueblan el ecosistema laboral de cualquier empresa, con independencia de su tamaño o línea de actividad.  Se trata de un personaje de especial interés en estos tiempos en los que resulta deprimente comprobar hasta donde se pueden rebajar las personas en la adulación de sus superiores y, especialmente, en la aceptación de lo inaceptable.

Es, desgraciadamente, éste un perfil tan extendido en nuestra sociedad que aparece incluso recogido en el Diccionario de la Real Academia Española que lo define de forma precisa y simple como "persona aduladora y servil".   El servilismo es definido en otro lugar como la "ciega y baja adhesión a la autoridad de alguien".  Por su parte, el Diccionario de Uso del Español, luego de indicar el evidente carácter grosero del término, se contenta con hacer equivaler "lameculos" a "adulador".

El lameculos no es, obviamente, una criatura de naturaleza intrínsecamente hispánica por lo que no resulta difícil encontrar en la lengua inglesa expresiones que definan a estos siniestros personajes. Apuntemos inicialmente que, en este caso, podemos emplear la traducción más literal, arse/ass licker, muchas veces empleada con guión.  El Cambridge Advanced Learner's Dictionary nos indica que se trata de un término empleado para referirse a una persona que se intenta aprovechar de otras tratándolas con una extremada amabilidad que es falsa ("a person who tries to get an advantage from other people by being extremely pleasant to them in a way that is not sincere").

Existen, sin embargo, otras dos expresiones en inglés muy cercanas conceptualmente a la que nos ocupa en castellano y cuyo uso recomendamos con este sentido. La primera es arse kisser (literalmente "besaculos"; también existe la variante butt kisser), que incorpora el culo como elemento de referencia pero sustituye la acción de lamer por otra más cariñosa pero de parecido sentido en este contexto. El American Heritage Dictionary of the English Language define el concepto to kiss ass, en su forma americana, como "to act submissively or obsequiously in order to gain favor" ("actuar de forma servil u obsequiosa para obtener favores").  Nótese la diferencia con el empleo imperativo de los mismos términos (kiss my ass) que equivale más bien a nuestro "que te den", como apuntamos en la entrada que dedicamos a esta última expresión.

La segunda (brown noser) es mucho más refinada conceptualmente, si reflexionamos un momento sobre como han tomado las narices la tonalidad amarronada que evoca la expresión. Además puede utilizarse también como verbo, en cuyo caso conviene utilizar siempre el guión, to brown-nose.  El Diccionario Collins define el concepto de forma contundente como "comportarse de forma abyectamente servil" ("to be abjectly subservient").

En la misma línea, podemos emplear la construcción to be up someone's arse o también las similares to have one's head (o tongue) up someone's arse, que dejan poco a la imaginación.   Recordemos que, dentro de este ámbito de improbables excursiones anales, existe también en inglés la expresión to be up one's own arse que es equivalente a nuestro "creerse el rey del mambo", expresión a la que ya hemos dedicado una entrada específica.

Para completar el panorama con otra expresión no tan cercana formalmente pero de parecido significado, tenemos también suck-up, que podemos utilizar así, con guión y como sustantivo, pero también declinar como verbo (to suck up).  El CALD recoge la locución verbal to suck up to someone con el valor de "buscar la aprobación de un superior haciendo y diciendo cosas que le agraden"  ("to try to make someone who is in authority approve of you by doing and saying things that will please them").  En otras palabras, lamiéndole el culo.

Ejemplos prácticos:
  • Era un lameculos tremendo; siempre decía en los comités de inversiones lo mismo que acababa de decir el jefe. He was a real ass kisser; in the investment committees he would always repeat what the boss had just said.
  • Siempre está dispuesto a comer con la jefa y hasta la lleva al aeropuerto en coche si hace falta; un auténtico lameculos. He's always ready to lunch with the boss and even drives her to the airport if needed; a real brown noser.
  • Paco le ha lamido tanto el culo a Tomás que es seguro que le darán el ascenso.  No he visto un pelota igual en mi vida.  Frank's so far up Tom's arse that he's certain to get that promotion. I've never seen such a "yes man" in my life.
  • Se pasó el verano lamiendo culos por todos los departamentos y consiguió que le contrataran cuando se le acabó la beca. He spent the summer sucking up around the office and managed to get a contract when his internship finished.

lunes, 19 de enero de 2015

Coger el toro por los cuernos

Parece apropiado que iniciemos nuestro recorrido por las expresiones de origen taurino con la expresión "coger el toro por los cuernos" pues, como se verá, esta arrojada actitud es imprescindible para abordar cualquier labor, especialmente si la misma incorpora dificultades o sinsabores añadidos.

Conviene notar que, en la moderna tauromaquia española, agarrar los cuernos del astado es suerte desusada, más allá de algún gesto puntual de cara a la galería, situado a mitad de camino entre la temeridad y la chulería, aunque generalmente más bien en terrenos claramente ventajistas.  Por lo demás, es actitud más propia de los grotescos, y hoy casi desaparecidos, espectáculos cómico-taurinos protagonizados por personajes singulares como El Platanito o El Bombero Torero.

Cosa bien distinta ocurre en Portugal, donde pervive la noble tradición de los forcados, autores de espectaculares "pegas" a cuerpo limpio, como la de nuestra ilustración de hoy. La tauromaquia portuguesa es ciertamente pintoresca pero, dada la creciente adulteración de la Fiesta en nuestro país, no conviene desdeñar sus valores éticos y estéticos.

Pero centrémonos en el uso habitual de la expresión en el enrarecido ambiente laboral de nuestras oficinas. Con frecuencia nos encontramos con situaciones complicadas en el ámbito laboral que nadie parece querer confrontar y resolver, limitándose los implicados a "dar largas" o "marear la perdiz". Se requiere entonces de alguien que coja el toro por los cuernos, locución que el Diccionario de la Real Academia Española define como "enfrentarse resueltamente a una dificultad".

Claro que ello requiere de la concatenación de tantos factores (identificar certeramente la dificultad, tener la capacidad de resolverla y hacerlo con decisión, sin importar los riesgos aparejados) que muchos de los lectores quizá no hayan tenido ocasión de presenciar una acción de esta naturaleza a lo largo de su carrera profesional y menos aún protagonizada por alguien que pudiera evitar hacerlo.

Puede parecer extraño, dada la nula tradición taurina del mundo anglosajón, pero es éste uno de los pocos casos en que podemos traducir nuestra expresión de manera casi literal al inglés y decir to take the bulls by the horns (o alternativamente to grab the bulls by the horns).  El Cambridge Advanced Learner's Dictionary define esta locución como "to do something difficult in a brave and determined way" ("hacer algo difícil con valor y determinación").

Ejemplo práctico:
  • Estaba claro que se tenía que tomar una decisión pero nadie quería coger el toro por los cuernos. It was clear that a decision had to be taken but no-one wanted to take the bull by the horns.
  • Cogió el toro por los cuernos a finales del año pasado, recortando los costes de personal sustituyendo empleados a tiempo completo por otros a tiempo parcial y becarios.  He took the bull by the horns at the end of last year slashing the company's wage bill by switching from full-time employees to part-timers and interns.
  • ¿ Por qué no coges el toro por los cuernos y le mandas a tomar por culo ?  Why don't you grab the bull by the horns and tell him to fuck off ?

viernes, 16 de enero de 2015

Pasarse de listo

Dedicábamos nuestra entrada del pasado miércoles al molesto personaje del listillo, tan habitual en nuestras empresas.  Centramos hoy nuestra atención en un comportamiento frecuente en la oficina moderna que se relaciona precisamente con ese irritante perfil, aunque incorpora algunos matices interesantes.

Nos referimos a "pasarse de listo", locución verbal que recoge el Diccionario de la Real Academia Española con el valor de " intentar mostrarse en algo más inteligente que otros y estar equivocado".  Difícilmente puede establecerse con más precisión la naturaleza de esta conducta.  En primer lugar intentamos demostrar nuestra superioridad intelectual sobre los demás para quedar después en situación comprometida por estar equivocados o confundidos en nuestras apreciaciones o actuaciones.

En nuestras oficinas asistimos con mucha frecuencia a comportamientos de esta naturaleza, normalmente inspirados por la soberbia intelectual de sus autores.  Esta se basa generalmente más en el desprecio por las capacidades ajenas que en la exaltación de las propias, aunque no faltan entre nosotros quienes consideran que no han obtenido ningún premio Nobel más por falta de dedicación que de aptitudes.

Existe en inglés británico una expresión muy similar para referirnos a estas actuaciones.  Se trata de to be too clever by half, que también podemos encontrar como too smart by half, aunque es mucho menos habitual  El Cambridge Advanced Learner's Dictionary la define como "tener demasiada confianza en la propia inteligencia, de una forma que irrita a otras personas" ("to be too confident of your own intelligence in a way that annoys other people").   Está documentado el uso desde antiguo de by half con un valor genérico de "en exceso" aunque hoy casi sólo pervive en este expresión.

La locución "pasarse de listo" incorpora a la conducta una implícita consecuencia negativa que se hace más evidente en algunas de sus formas verbales.  Cuando decimos de alguien que "se pasó de listo", por ejemplo, damos a entender que le salió el tiro por culata y que no consiguió los objetivos que pretendía.  Esta connotación aparece también en la expresión inglesa too smart for his/her own good.  Se emplea para denotar que la creencia de que lo sabemos todo termina por perjudicarnos.

Ejemplos prácticos:
  • El jefe estaba flipado con él al principio pero luego se dio cuenta de que se pasaba de listo.  The boss was really impressed with him at first but later realized that he was too clever by half.
  • Me caen muy bien los portugueses en general pero los que trabajan en finanzas suelen ser unos sobrados y se pasan de listos.  I tend to like Portuguese people but those working in finance are usually full of themselves and too clever by half.
  • Vale, fue a Cambridge y tiene mucho talento pero a veces se pasa de listo.   Ok, he is a very talented Cambridge man but he can be too smart for his own good.

miércoles, 14 de enero de 2015

Listillo

Cualquier oficina o departamento que se precie cuenta en sus filas con, al menos, un listillo o, más frecuentemente en estos tiempos, una listilla. Se trata generalmente de personas que operan en esa zona amplia y difusa que existe entre el joven pero sobradamente preparado y el gilipollas integral (especie muy distinta, como se sabe, del gilipollas a secas).  Los conocimientos del listillo son generalmente notablemente menores que su imprudencia y su sentido de la oportunidad directamente proporcional a su sentido común (es decir, bastante escaso).

Si bien el Diccionario de la Real Academia Española no recoge el vocablo, sí lo encontramos en el Diccionario de Uso del Español que afirma que se trata de un término informal, usado generalmente de forma despectiva para referirse a la persona que presume de saber o estar enterada de todo.

Una vez más, no nos enfrentamos a un tipo humano exclusivo de las Españas y no ha de sorprendernos, por ello, que el idioma inglés nos ofrezca varias formas de referirnos al mismo con un sentido muy próximo. La más recomendable es quizá smart arse, también en su forma norteamericana smart ass, literalmente "culo listo".  El Cambridge Advanced Learner's Dictionary asocia esta construcción a "alguien que siempre intenta parecer más listo que los demás de una forma que resulta molesta" ("someone who is always trying to seem more clever than other people in a way that is annoying").

En la misma línea, podemos utilizar también smart aleck/alec que hace, al parecer, referencia a Aleck Hoag, un siniestro personaje decimonónico.  El CALD recoge también esta expresión con el valor de "alguien que intenta parecer inteligente o contestar preguntas de una manera inteligente que molesta a otras personas" ("someone who tries to appear clever or who answers questions in a clever way that annoys other people").

Más suave resulta la construcción smarty-pants, en cuya definición en el CALD ("someone who wants to appear to be clever") no aparece ya ninguna referencia a la molestia o pesadez de la conducta.  Nos encontramos ahora más cerca de lo que queremos decir en castellano con sabelotodo o sabihondo, concepto que tal vez tenga mejor acomodo en inglés en la palabra know-it-all, que en su uso habitual no incorpora de forma tan clara la malicia (o incluso maldad) del listillo.  En todo caso, las definiciones que aporta el DRAE para sabelotodo o sabihondo ("que presume de sabio sin serlo") no están muy distantes del concepto de "listillo".

Ejemplos prácticos:
  • ¡ Deja ya de hacerte el listillo ! Stop being such a smart arse !
  • Su abogado es un listillo; se pasó la reunión haciéndonos comentarios gilipollescos. Their lawyer is such a smart ass; he spent the meeting bullshitting us.
  • Es una listilla que pretende enseñarnos como tenemos que invertir la cartera. She is a smarty pants and always tries to teach us how we should invest the portfolio.
  • Su hijo es un sabihondo que conoce todos los dinosaurios del museo. Her son is a know-it-all who can name every dinosaur in the museum.

lunes, 12 de enero de 2015

Moderna Tauromaquia. Introducción

La tauromaquia, entendida como "arte de lidiar toros" como la define el Diccionario de la Real Academia Española, no ha sido históricamente exclusiva de la Península Ibérica.  En buena parte del arco mediterráneo existen vestigios que atestiguan su práctica desde la Edad de Bronce.  El origen griego del vocablo nos recuerda las escenas taurinas que encontramos en la cerámica cretense de la época minoica.  La Roma clásica también conoció de las luchas con uros en sus circos.

Fue en la Edad Media cuando la tauromaquia comenzó a adquirir en nuestro país un carácter más organizado, como entretenimiento popular pero también como actividad profesional de las personas dedicadas al traslado para su sacrificio de las reses, en muchos casos bravas.  En los siglos XVIII y XIX, los espectáculos van adoptando las características que configurarán la moderna corrida de toros, tal y como hoy se sigue practicando en nuestro país y algunos otros lugares (singularmente, México, Colombia y algunas localidades del sudeste francés).

En todo caso, la importancia de la tauromaquia en nuestra cultura es incuestionable, al margen de las consideraciones éticas que puedan merecer determinados aspectos de la misma.   Toros y toreros están omnipresentes en nuestras artes y nuestra historia, incluso reciente, con una notoriedad pública que puede resultar chocante para quienes nos visitan.

Es, por ello, inevitable que nuestro lenguaje coloquial haya incorporado multitud de expresiones de origen taurino que empleamos cotidianamente, casi sin reparar en ellas.   De hecho, hoy en día muchos de los hispanohablantes, especialmente los más jóvenes o los que proceden de países sin tradición taurina, ignoran incluso la relación que con la lidia puedan tener expresiones como "dar largas" o "rematar la faena", además de desconocer su sentido preciso.

Muchas de estas expresiones resultan, además, muy características de nuestro idioma y nuestra forma de expresarnos, hasta el punto de situarse en ocasiones en terrenos tan idiosincráticos que resultan casi imposibles de traducir a otros idiomas.

Por ello, nos disponemos a tratar, en una serie que denominaremos Moderna Tauromaquia, algunas de las expresiones de origen taurino más empleadas en la oficina moderna.   En las próximas semanas, esclarecemos su significado preciso, indagando en algunos casos en los aspectos técnicos de la tauromaquia que resulten relevantes para entender su empleo en un determinado sentido.  Finalmente, intentaremos proponer algunas construcciones de la lengua inglesa que nos puedan resultar útiles para expresar en ésta el sentido incorporado en las locuciones españolas que vayamos abordando.

viernes, 9 de enero de 2015

Darse autobombo

En los tiempos modernos, exaltar en público las propias cualidades o detallar los propios logros a la menor ocasión son actividades que no merecen el juicio crítico de otras épocas más modestas o quizá sólo más pudorosas.  Pueden ser incluso muy necesarias en entornos profesionales hostiles, en los que mantener una mínima autoestima constituye la última línea de defensa frente a la autocompasión individual o colectiva.

Sin embargo, existen auténticos profesionales de darse o hacerse autobombo, cuya actividad laboral o incluso social gira alrededor de la glosa de las propias virtudes o el relato, generalmente exagerado sin recato, de cualquier realización alcanzada en el pasado. Esta autopromoción constante suele perseguir obtener favores o gracias de la superioridad y, por ello, suele caracterizar el comportamiento laboral de medradores de toda condición.

Utilizamos para referirnos a esta actividad la muy gráfica palabra "autobombo", que el Diccionario de la Real Academia Española define de manera concisa como "elogio desmesurado y público que hace alguien de sí mismo".

Curiosamente, en este contexto el inglés utiliza también una referencia a un instrumento musical, aunque abandona la percusión por el viento. Efectivamente, si queremos trasladar este concepto al inglés recomendamos utilizar la expresión to blow one's own trumpet (literalmente, "soplar o tocar la propia trompeta") que, a pesar de que pueda parecer pintoresca, es de uso bastante extendido y origen antiguo.  El Cambridge Advanced Learner's Dictionary asigna a esta locución el valor de "relatar con orgullo los propios logros" ("to tell everyone proudly about your achievements"), que parece ciertamente más aséptico que el de la expresión castellano.

Nótese que en los Estados Unidos es más frecuente utilizar una variante de esta expresión, to blow one's own horn, que originalmente no hace referencia al cuerno como tal sino al instrumento musical con esa forma. Hoy, por extensión, se utiliza horn para referirnos a numerosos instrumentos de viento, especialmente el saxofón, y también para la bocina del coche, lo que explica la curiosa señal de nuestra fotografía.

Ejemplos prácticos:
  • Me caía bien el nuevo de sistemas cuando llegó pero en seguida me di cuenta que lo único que hacía era darse autobombo. I used to like the new IT guy when he first arrived but soon I noticed that all he did was blow his own trumpet.
  • En lugar de intentar explicar nuestra propuesta y la estructura del equipo, se pasó toda la reunión dándose autobombo. Instead of explaining our proposal and the team structure, he spent the entire meeting blowing his own horn.