El Diccionario de la Real Academia Española hace equivaler esta locución verbal a "servir y adular al más poderoso", definición que maneja vocablos que, pese a sus resonancias añejas, aún permanecen en uso, especialmente en boca de algunos dirigentes de la izquierda. Algo más genérica y actual resulta la definición que ofrece el Diccionario de Uso del Español de María Moliner: "acercarse, adular, etc. a quien más puede ayudar o ponerse a su lado". El objetivo de la conducta es aún más explícito en la definición que propone María Leonisa Casado Conde en "¡ Se Dice Pronto !": "servir o adular al más fuerte o influyente, buscando el propio provecho".
Nos encontramos, como podrá deducirse de estas definiciones, ante una conducta particularmente compleja y que no está al alcance de cualquiera. Efectivamente, se requiere primeramente una notable habilidad para identificar con precisión y rapidez quienes son las personas que realmente cortan el bacalao en un determinado asunto y que pueden, por ello, resultar útiles para conseguir nuestros propósitos. Es preciso después ejecutar las labores precisas para orientar su voluntad en la dirección apetecida, conductas que incluirán con certeza el sencillo peloteo, más o menos descarado, pero que, en otras ocasiones, exigirán adentrarse por sendas abominables.
La expresión inglesa que mejor incorpora este sentido utiliza imágenes muy distintas. Efectivamente, empleamos en inglés la locución verbal to know which side one's bread is buttered on (saber por qué lado tiene el pan untada la mantequilla) para denotar que "tenemos cuidado para no actuar de manera que perdamos el favor de otras personas o perder alguna ventaja" ("to be careful not to act in ways that would lose you other people's approval, or lose you an advantage", según el Cambridge Advanced Learner's Dictionary).
Aunque, como se observará, la connotación de esta construcción es muy similar a la de la expresión española, la misma puede emplearse con un sentido más genérico, similar a nuestro "saber lo que nos conviene".
Ejemplos prácticos:
- No me sorprendió que Pablo defendiera con tanto entusiasmo la propuesta de su jefe; él sabe arrimarse siempre al sol que más calienta. I was not surprised by Pablo's vigorous defence of his boss' proposal; he knows which side his bread is buttered on.
- Hay algunos políticos que saben arrimarse al sol que más calienta y mantenerse en sus puestos durante años y años. Some politicians know which side their bread is buttered on and manage to keep their jobs for years on end.
