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viernes, 13 de abril de 2012

Llevarse al huerto +

Tras la más inmediata ("seducir sexualmente"),el Diccionario de la Real Academia Española nos ofrece una segunda acepción, más genérica, para nuestra expresión de hoy ("lograr convencer").  La misma no incorpora un elemento importante en su uso moderno, como es el engaño o la mala fe, también ausentes en la definición del Diccionario de Uso del Español ("conseguir alguien que otro accede a sus pretensiones").   Sin embargo, en el empleo habitual de la expresión, cuando decimos que nos hemos llevado a alguien al huerto denotamos claramente que le hemos engañado, matiz que si recogen definiciones más antiguas, entre ellas la contenida en el Diccionario de Autoridades.

Se suele situar el origen de la expresión en "La Celestina", donde Melibea es llevada al huerto en sentido literal y figurado por las artimañas de la alcahueta, aunque es probable que ya esta obra reflejara una fórmula común en la época. No faltan quienes apuntan otros posibles origenes (incluso la traición de Judas Iscariote en el Huerto de los Olivos) pero parece claro que el huerto ha jugado desde tiempo inmemorial un papel destacado en la imaginería lúbrica popular.

Destacado pero no exclusivo pues existen otros muchos lugares que también han merecido la atención de los hablantes de nuestro muy calenturiento idioma (¿ qué otro emplea con tanta profusión referencia genitales y aún lúbricas ?).   Los parajes rurales siempre han sido muy transitados, como ilustra, por ejemplo, el conocido poema "La Casada Infiel" de Federico García Lorca.  Poema, por cierto, que dio lugar años después a una singular coplilla que refleja el moderno relajamiento de las costumbres: "Y yo me la lleve al río, creyendo que era mozuela.  Y resultó ser un tío que por poco me la cuela".

No cabe duda, al margen de esta licencia, de que, por mucho que la historia nos haya separado, los pueblos español e inglés compartimos un acervo cultural bastante próximo. No es de extrañar, por ello, que la lengua inglesa haya incorporado una expresión muy semejante a la que nos ocupa: to lead someone up the garden path (literamente, "conducir a alguien por el camino del jardín").  El Cambridge Dictionary of Idioms define la expresión simplemente como "engañar a alguien" ("to deceive someone").

Podemos, por ello, recurrir también a algunas de las expresiones que apuntábamos cuando tratamos las expresión "meter un gol" o, más recientemente, "meterla doblada", como to put one on over someone.

Ejemplos prácticos:
  • Durante la negociación utilizaron todo tipo de trampas para llevarnos al huerto. During the negotiations, they tried every trick in the book to lead us up the garden path.
  • No querían firmar el acuerdo sin consultar otra vez con sus abogados pero al final nos los llevamos al huerto. They didn't want to sign the agreement without consulting their lawyers again but in the end we led them up the garden path.