Mostrando entradas con la etiqueta Pegar un pelotazo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pegar un pelotazo. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de octubre de 2015

Pegar un pelotazo

La llamada "cultura del pelotazo" es, probablemente, uno de los fenómenos que mejor caracterizan los últimos veinte años en la historia económica de España.  Los excesos inmobiliarios, en particular, han constituido un caldo de cultivo aparentemente inagotable para el enriquecimiento de toda suerte de advenidizos, con la complicidad de los políticos.  Sin embargo, existen otras muchas variedades del pelotazo que, al igual que el vino, ofrece en cada región española sus propias peculiaridades.

El concepto es, en todo caso, omnipresente y adopta formas diversas en el discurso actual, empleando distintos verbos y construcciones.  Como pequeña muestra, valgan algunos ejemplos recientes obtenidos con google:
  • Paco Vázquez se pegó un 'pelotazo' de 14 millones con Losada como edil de urbanismo.
  • Iñaki Urdangarin pegó 'pelotazos' con un sinfín de organismos por toda España.
  • El PSOE afirma que el "pelotazo" de la Ciudad Deportiva lo iba a dar el PP.
  • El pelotazo del día lo ha metido Ross Brawn. Acaba de formalizar la venta de sus acciones de su escudería.

El Diccionario de Uso del Español de María Moliner ya contempla en su tercera edición de 2007  el propio concepto "cultura del pelotazo" y define este último vocablo en términos muy precisos: "enriquecimiento fácil y rápido conseguido con operaciones puramente especulativas".

Sorprende, por ello, que el Diccionario de la Real Academia Española no asocie aún el término "pelotazo" con estas conductas y se limite a remitirnos a su valor literal ("golpe dado con la pelota de jugar") y a su equivalencia con otro término hoy ciertamente trasnochado como "lingotazo" (definido en otro lugar como "trago de bebida alcohólica").

En inglés, disponemos de algunas expresiones que pueden resultarnos útiles para trasladar este concepto que, por otra parte, no es desconocido en otras latitudes.  Probablemente el más cercano al sentido habitual de la locución en castellano es to make a fast buck ("ganar un dólar rápido", literalmente), de inequívoco origen norteamericano.  El Cambrige Advanced Learner's Dictionary define esta expresión en términos paralelos a los que encontrábamos en el DUE: "to earn money quickly and easily, especially by doing something illegal or dishonest" ("ganar dinero de forma rápida y fácil, especialmente haciendo algo ilegal o deshonesto").

En la expresión anterior, el énfasis se sitúa evidentemente en el carácter poco ejemplar de las conductas que conducen al enriquecimiento.  Si queremos, por el contrario, resaltar más bien el tamaño de la ganancia generada, como ocurre con alguna frecuencia en castellano (ver el cuarto ejemplo arriba), podemos optar por expresiones inglesas como to make a killing.  El CALD nos ofrece el siguiente valor para esta locución verbal: "to earn a lot of money in a short time and with little effort"  (ganar mucho dinero en poco tiempo y con poco esfuerzo).

Ejemplos prácticos:
  • Cuando finalmente consiguió llegar a la alcaldía, lo único que quería era pegar un pelotazo.  When he finally became mayor, all he cared about was making a fast buck.
  • Darán un pelotazo si la compañía sale a Bolsa algún día o si algún competidor se la merienda antes.  They will make a killing if the company one day goes on to the Stock Exchange, or is gobbled up by a competitor before.