Continuando la temática que abordábamos en nuestra última entrada, es evidente que la razón última de que alguien se vea obligado a pasar por el aro es que son otros los que "tienen la sartén por el mango".El Diccionario de la Real Academia Española define esta locución de manera escueta pero precisa como "ser dueño de la situación, poder decidir o mandar". Con mayor profusión y ciertas licencias gramaticales, el Diccionario de Uso del Español de María Moliner la hace equivalente a "estar en situación de poder ser el que decida en cualquier asunto o tener sujetos a otros por cualquier circunstancia para que hagan lo que él quiere", apuntando como sinónimos los términos "dominar" y "mandar".
Sin caer en las tentaciones y los excesos del materialismo dialéctico, es cierto que desde que el mundo es mundo existe siempre una minoría que impone su criterio a los demás, amparados en un poder que puede haberse alcanzado por diversos métodos, no siempre legítimos o ejemplares.
La oficina moderna no es evidentemente ajena a esta situación. Conviene notar que, pese a lo que pudiera pensarse, la superioridad jerárquica no acostumbra a ser la peor de las fuentes de poder sobre otros, especialmente dado que en estos casos éste suele generalmente ejercerse con una cierta mesura.
Disponemos en inglés de una expresión que pueden servirnos para trasladar esta idea. Se trata de to have o to get the upper hand, que nos remite a la imagen de dos manos entrelazadas, donde el que tiene la mano arriba domina los movimientos del otro. Esta construcción es de aparición relativamente reciente en la lengua inglesa y su origen dista de estar claro.
El Cambridge Advanced Learner's Dictionary nos indica, en todo caso, que "si tienes la sarten por el mango, tienes más poder que los demás y por ello el control" ("if you have the upper hand, you have more power than anyone else and so have control").
El Cambridge Advanced Learner's Dictionary nos indica, en todo caso, que "si tienes la sarten por el mango, tienes más poder que los demás y por ello el control" ("if you have the upper hand, you have more power than anyone else and so have control").
Ejemplos prácticos:
- Después de ganar el primer test, Australia parecía tener la sartén por el mango en la serie pero Inglaterra se recuperó y ganó 3-1. After winning the first test, Australia seemed to get the upper hand in the series but England recovered and won 3-1.
- Se suponía que el gobierno tenía la sarten por el mango en la negociación pero los sindicatos amenazaron con una nueva huelga general y Zapatero se cagó como siempre. Supposedly, the Government had the upper hand in the negotiation but the unions threatened to call another general strike and Zapatero chickened out as usual.