miércoles, 29 de diciembre de 2010

Enseñar a tu padre a hacer hijos

Como se verá por el título de la entrada de hoy, la semana final del año sigue transitando terrenos de lo más pintoresco. Un amable mensaje de un antiguo compañero de trabajo, que ha vuelto a serlo recientemente, nos situó en la pista que hoy nos permite abordar esta singular expresión.

No es infrecuente que recurramos a esta construcción en la oficina moderna para indicar nuestro disgusto frente a aquellos que pretenden adoctrinar a otros más experimentados sobre cualquier materia, despreciando sus conocimientos.

De hecho, la expresión suele utilizarse en primera persona (¡ a tu padre vas a enseñar tú a hacer hijos !) para indicar a nuestro interlocutor que no pretenda enseñarnos algo que conocemos sobradamente e, implíctamente, mejor que él. Se trata pues de una forma de defensa de nuestro territorio en la selva profesional frente a las agresiones de otros ejemplares más jovenes y ambiciosos.

La expresión inglesa equivalente presenta una estructura similar a la nuestra pero adopta una forma sorprendente. Se trata de don't teach your grandmother to suck eggs (literalmente, no enseñes a tu abuela a sorber un huevo). La expresión se usa en inglés desde principios del siglo XVIII y curiosamente algunas fuentes sitúan su origen en una traducción de una obra de nuestro Francisco de Quevedo.

Quizá no esté de más señalar, dado que hay gente que siempre está pensando en lo mismo, que en este contexto ni suck ni egg tienen en inglés ningún tipo de connotación rijosa. De hecho, podemos utilizar en inglés la expresión go suck an egg para mandar a alguien a la mierda sin adentrarnos en terrenos excesivamente groseros.

Ejemplo práctico:
  • A tú padre les va a enseñar tú a hacer hijos; llevo haciendo este trabajo diez años y conozco perfectamente lo que pasa con el cierre de año. Don't teach your grandmother how to suck eggs; I've been doing this job for ten years and I know very well what happens at the end of the year.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Campo de nabos

Entre las buenas noticias que nos deja este 2010 una de las más notables es la desaparición del Ministerio de Igualdad, absorbido por el de Sanidad que capitanea la incomparable Leyre Pajín. La breve existencia de este departamento ministerial se ha caracterizado por las críticas a su inutilidad, acentuadas por las singulares ideas y estilo de su titular, Bibiana Aido, ciudadana cuyo principal activo en la vida, como se sabe, es ser ahijada de Manuel Chaves.

Sin embargo, es de justicia reconocer que las funciones corporativas navideñas nos recuerdan que las mujeres siguen notablemente infrarrepresentadas en los niveles directivos de nuestras empresas. No es este el lugar para extendernos sobre las razones de esta situación o sus posibles soluciones pero sí para recordar un estado de las cosas que no parece progresar adecuadamente, por utilizar la terminología escolar.

En estos eventos es imposible no recordar la singular expresión juvenil que hoy nos ocupa o su versión incluso más evocativa, "bosquecillo de penes". Con ellas nos referimos a aquellas situaciones (por lo general, fiestas y saraos de diversa naturaleza) donde la presencia masculina es casi exclusiva y la femenina poco menos que testimonial. Pocas circunstancias pueden resultar más desalentadoras para aquellos cuya actividad social sigue orientada a la lúbrico (por lo general, los jovenes y aquellos que pretenden serlo).

No es ajena al inglés esta noción, haciéndose cierto aquello de que en todas partes cuecen habas. Sin embargo, el inglés abandona los terrenos de la hortaliza para utilizar una expresión muy gráfica: sausage fest (algo así como "el festival de las salchichas"). Hay que subrayar la brillantez de esta expresión que une a una imagen visual muy precisa un componente chabacano indispensable en estos contextos.

Ejemplos prácticos:
  • La fiesta de Pablo acabó siendo un campo de nabos. Pablo's party turned out to be a sausage fest.
  • Cuando llegamos a la discoteca aquello era un bosquecillo de penes pero luego la cosa se animó un poco. When we arrived at the disco it was a sausage fest but later things livened up a bit.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Faltar un hervor

Abordamos una expresión que se ha incorporado a nuestro vocabulario en tiempos relativamente recientes. El autor no recuerda oirla o utilizarla en sus tiempos escolares o universitarios y cabe pensar que sólo ha alcanzado uso generalizado en los últimos quince años.

Quizá por ello se utiliza con dos valores próximos pero claramente diferenciados en sus connotaciones.

El más propio en nuestra opinión, y de especial utilidad en la oficina moderna, es el que hace referencia a la falta de preparación o experiencia de una persona. Así, decimos que a alguien "le falta un hervor" cuando aún no le vemos preparado para asumir alguna responsabilidad o realizar alguna tarea. No hay en la frase nada especialmente despectivo o insultante sino sólo la opinión de que alguien aún no esta preparado para algo. Como se ve, estamos ante un concepto muy próximo al comunmente utilizado "estar verde", de claro origen hortofrutícola.

De manera extensiva e impropia, y tal vez por una cierta confusión con expresiones tradicionales que hacen referencia a "faltar un verano", hay quien utiliza esta locución para descalificar a otras personas como idiotas o lelas. Dada la riqueza de nuestro idioma en este campo semántico creemos que debe evitarse este uso.

El inglés utiliza para expresar esta idea de falta de preparación o experiencia una locución que puede resultar inicialmente sorprendente: to be wet behind the ears (literalmente, estar mojado o húmedo detrás de las orejas). La frase tiene su origen en el hecho de que, después de nacer, el cuerpo de los animales de pelo (como potros y terneros) se va secando lentamente y la última parte en hacerlo es precisamente la situada detrás de las orejas.

Ejemplos prácticos:
  • Cuando empezó a trabajar aquí le faltaba un hervor, por decirlo finamente. When he first joined here he was a bit wet behind the ears, to put it mildly.
  • Aunque era probablemente el candidato más preparado, no le dieron el puesto porque les parecía que le faltaba un hervor. Although he was probably the most qualified candidate, they didn't offer him the job because they thought he was wet behind the ears.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Chascarrillo

La falta de comunicación efectiva en la oficina moderna ofrece un fenómeno sorprendente. Si bien la información relevante no fluye de forma eficiente, se multiplican por doquier los chascarrillos y cotilleos (llamarlos rumores sería dotarlos de una trascendencia de la que carecen).

Se trata, por lo general, de conversaciones intranscendentes que partiendo de lo meramente anecdótico pueden derivar hacia la murmuración a poco que la malicia esté presente en los interlocutores. Su función principal es reemplazar toda comunicación relevante en un plano humano pues, en estos tiempos, es una ordinariez adentrarse por los procelosos caminos de una conversación que toque siquiera mínimamente cualquier aspecto personal.

En todo caso, conviene notar que la definición de chascarrillo que ofrece el Diccionario de la Real Academia Española ("anécdota ligera y picante, cuentecillo agudo o frase de sentido equívoco y gracioso") resulta excesivamente específica y algo trasnochada en sus términos. Se diferencia, eso sí, de cotilleo o chisme, en que en estos casos sí se incorpora al relato una finalidad de malmeter.

El uso actual de chascarrillo es más genérico y neutro, alcanzando a cualquier conversación ligera e intranscendente, valor que también incorpora en castellano la palabra cháchara (definica por el DRAE como "conversacion frívola" y "abundancia de palabras"). Por ello, creemos que esta idea puede trasladarse adecuadamente al inglés con la expresión small talk.

Si bien en la oficina moderna lo más que podemos perder con la cháchara es el tiempo, durante la Segunda Guerra Mundial las autoridades británicas estuvieron tan preocupadas por la información que los espías alemanes podrían obtener a partir de conversaciones frívolas que realizaron una campaña para alertar a la población de sus peligros. Javier Marías incorpora esta campaña en la trama de su magistral novela Tu Rostro Mañana y nosotros traemos hoy uno de sus carteles a nuestra página.

Ejemplo práctico:
  • No importa lo tarde que sea, en todas las reuniones perdemos los primeros diez minutos de la reunión con chascarrillos. No matter how late it is, we always waste the first ten minutes of each meeting making small talk.
  • Estuvimos toda la tarde de cháchara y no tomamos ninguna decisión. We spent the afternoon exchanging small talk and didn't make any decission.

martes, 21 de diciembre de 2010

No tener dos dedos de frente

Entre las muchas expresiones denigratorias de la inteligencia ajena, esta es una de las más lucidas. Su base está en la adopción del tamaño del frontal como indicador de las capacidades intelectuales del individuo.

Se trata de una de esas observaciones populares a las que observaciones científicas de variable rigor han dotado intermitentemente de cierta patina de respetabilidad. Otras similares, como las implicaciones de tener las cejas excesivamente juntas, permanecen por el momento en el ámbito de lo especulativo aunque algunos especímenes parecen confirmar de cuando en cuando las teorías más preocupantes.

Lo cierto es que el Diccionario de la Real Academia Española recoge esta locución con el significado de "ser de poco entendimiento o juicio". Nótese que la expresión puede hacer referencia a la mera falta de inteligencia del individuo o extenderse a la actitud irresponsable que generalmente resulta de la misma.

En ese segundo valor la expresión se sitúa muy cerca de otra, "ser un descerebrado", de uso muy frecuente y que también incorpora una base fisiológica.

En esta línea que atribuye a supuestos defectos o taras físicas la escasez de entendimiento o juicio, el inglés nos ofrece dos expresiones similares a las que nos ocupan: to be dead from the neck up (estar muerto de cuello para arriba) y braindead (prácticamente equivalente a nuestro "descerebrado" aunque debe utilizarse como adjetivo y no como nombre).

Ejemplos prácticos:
  • Su último novio no tenía dos dedos de frente. Menos mal que han cortado. Her last boyfriend was dead from the neck up. I am glad they broke up.
  • No sé quien ha sido el descerebrado que ha propuesto eso pero no tiene ni puta idea. I don't know who's been the braindead fool who has proposed that but he doesn't have a clue.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Organizarse

No cabe duda de que las muchas ineficiencias que caracterizan la moderna oficina tienen su origen principalmente en la falta de organización y en la ausencia de una comunicación efectiva.

Resulta paradójico que, pese al tiempo y esfuerzo aparentemente dedicado a estructurar los equipos y sus interacciones, la desorganización predomine de tal forma en nuestras empresas que se haya convertido en uno de sus elementos característicos. No sería justo atribuir esta situación únicamente al temperamento anárquico e indisciplinado de los españoles. Más bien podemos apuntar a la desidia de muchos jefes a la hora de organizar el trabajo y hacer cumplir las normas implícitas en cualquier organigrama.

Resulta imposible en este punto dejar de referir un chiste clásico que ilustra muy bien el concepto que nos ocupa. Un tipo participa de forma entusiasta en una bacanal pero, al ser acometido por la retaguardia por tercera vez consecutiva, clama: "¡ Organización, organización !".

Cuando en inglés queremos referirnos a esta necesidad de organizarnos disponemos de una expresión muy idiomática: to get one's ducks in a row (literalmente poner los patos en fila; también puede utilizarse el verbo have pero es menos frecuente). Se evoca así una de las organizaciones más vistosas y sencillas que nos ofrece la naturaleza, la de los patitos que siguen a su madre en perfecto orden.

Ejemplos prácticos:
  • No puedes pretender lanzar los nuevos productos hasta que tengas todo bien organizado. You cannot expect to launch the new products until you get all your ducks in a row.
  • Esperaba que ya tuviera todo organizado a estas alturas pero ha estado muy ocupada con politiqueo interno. I would have expected her to have got all her ducks in a row by now but it seems she has been too busy with internal politics.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Dar en el clavo

Decididamente, y aunque pueda parecerlo, no todo sale siempre mal en la oficina moderna. En ocasiones se acierta y se alcanza un éxito genuino, tan infrecuente que corremos el riesgo de no reconocerlo como tal y confundirlo con otras cosas como la complacencia o el afán por hacer palomitas.

Decimos en esos casos que hemos "dado en el clavo", locución que el Diccionario de la Real Academia Española define como "acertar en lo que se hace o dice, especialmente cuando es dudosa la resolución".

En cuanto al origen de la expresión, la teoría más probable y sencilla lo sitúa en el martilleo de los herreros para fijar las herraduras de los caballos. Otros sostienen que la expresión hace referencia a un juego llamado hito que consistía en lanzar desde una cierta distancia unas anillas de metal e intentar acertar en un clavo situado en la pared. Sea uno u otro el origen, lo cierto es que la expresión es antigua pues ya aparece en 1729 en la primera edición del DRAE.

Existe en inglés una expresión muy similar a la que nos ocupa y cuya imagen coincide plenamente con el primero de los origenes apuntados: to hit the nail on the head (nótese la preposición). Dado su origen no sorprende que su primera aparición escrita en inglés date de la primera mitad del siglo XV.

También podemos utilizar otra (to be spot on), especialmente cuando hacemos referencia al acierto de alguna previsión o alguna otra cosa dicha.

Ejemplos prácticos:
  • Paco dio en el clavo cuando dijo que lo que hace falta en la empresa es más compromiso con los distintos proyectos. Paco hit the nail on the head when he said that what is lacking in this company is more commitment with the different projects.
  • El artículo da en el clavo sobre los defectos de Obama pero creo que exagera cuando le compara con Zapatero. The article hits the nail on the head about Obama's shortcomings but I think it goes too far in comparing him to Zapatero.
  • Le acusaron de alarmista pero sus previsiones sobre el deficit público terminaron dando en el clavo. They said he was an alarmist but his forecasts about the public deficit turned out to be spot on.