domingo, 15 de noviembre de 2015

Cada maestrillo tiene su librillo

Ilustración de Pilar Chauca
El respeto a la diversidad es uno de esos valores etéreos y, las más de las veces, algo fatuos que se han incorporado a la llamada cultura empresarial en las últimas décadas.  Generalmente, y por influjo quizá de otras latitudes más multiculturales, se declina en relación con el respeto a las personas de otras razas, lenguas, creencias o inclinaciones sexuales.

Mucho más relevante para la convivencia es aceptar a los demás cómo son y admitir que puedan existir formas de pensar o hacer las cosas muy distintas de las que nosotros favorecemos.  Se trata del "respecto al individuo" en sentido amplio que proclamaban los principios corporativos de una multinacional en la que el autor trabajó hace ya algunos años.

Nuestra cultura no es ajena a esta sensibilidad.  Existe en el castellano un adagio antiguo, "cada maestrillo tiene su librillo", al que solemos recurrir para recetar tolerancia a los demás, especialmente en momentos en que ha habido cambios en su entorno frente a los que se pretende oponer resistencia o, al menos, ciertas reservas.  También empleamos esta expresión para reivindicar, precisamente, nuestro derecho a hacer las cosas como mejor nos parezca, en el bien entendido de que nuestra aproximación es efectiva.

La construcción más cercana para expresar una idea similar en inglés es bastante curiosa.  Se trata de there's more than one way to skin a cat (que podría traducirse como "hay más de una manera de despellejar un gato").   El Cambridge Idioms Dictionary nos indica que esta expresión se emplea para indicar que existe más de un modo de conseguir algo.

Sorprende esta aparición de la crueldad animal en el léxico inglés, mucho más cuando indagamos en su origen y comprobamos que, efectivamente, la expresión apareció en el siglo XIX con referencias más o menos humorísticas a la forma de matar un gato.  Simpático animal al que, hasta hora, sólo habíamos encontrado en situaciones menos comprometidas, haciendo sonar su cascabel o, todo lo más, siendo mecido en lugares exiguos.

Ejemplos prácticos:
  • No me gustó como abordó la reestructuración del equipo pero al final parece que consiguió que todo cuadrara.  Debe de ser cierto lo de "cada maestrillo tiene su librillo".  I didn't like the way he went about restructuring the team but it seems he managed to work things out.  There's more than one way to skin a cat, as they say.
  • Ya sé que tu prefieres que no le adelante al cliente nuestra propuesta antes de la reunión pero cada maestrillo tiene su librillo.  I know you would rather not send the client the proposal before the meeting but there's more than one way to skin a cat.

3 comentarios:

  1. Sabéis, sí que suenen espeluznantes las coincidencias en este blog. Ayer mismo leí este chiste en Sickipedia.com (sitio del humor negro):

    “There's more than one way to skin a cat.
    Was the first thing I learned when I started working for Mr Yip at the Lucky Wok”.

    El chiste es gracioso no sólo a causa del sentido literal de la expresión, sino porque a veces se siembran dudas sobre el origen de la carne de algunos establecimientos de comida basura, especialmente los de Corea y de la China. En mi barrio parece así sobre todo cuando últimamente no veo “Atocha” y “Coco”, o peor si se descubren algunos trocitos de collar y etiqueta en la salsa.

    Con más de ocho millones de perros y siete millones de gatos se dicen que los británicos somos una nación de “amantes de los animales”. Nada tiene que ver con la bestialidad, es otro contar. No, es que a algunos es horrorosa la idea de que alguien “despelleje un gato”, y a otros es blanco de mucho recochineo. Hay gente pa’ to’, así va el dicho.

    Ya que estoy hablando de mascotas, se acerca otra vez Navidad, y aquí habrá los avisos habituales que “regalar un perro es un compromiso y una responsabilidad”.

    “Remember, a dog is not just for Christmas”.

    Hay una respuesta similar.

    “Yes, and with luck they’ll be some left over for Boxing Day”
    (Sí, y con suerte queda un poco para la comida del día siguiente)

    ¡Que aproveche!

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  2. A propósito de la entrada de hoy y como información adicional para los seguidores angloparlantes, comentar que "To skin an animal" se suele traducir en castellano como "despellejar".

    Y en este contexto seguro que recordaréis un agresivo slogan ecologista de hace muchos años que decía:

    "It takes 40 dumb animals to make a fur coat, but only one to wear it"

    En una segunda acepción, el DRAE define "despellejar" como "murmurar muy malamente de alguien".

    En el mismo sentido de criticar de forma muy severa, nos encontramos expresiones tales como "poner a alguien de vuelta y media" o "hacerle a alguien un traje a medida".

    Conviene recordar también que en la misma linea ya se han tratado en este blog las expresiones "poner a caldo" y "poner a caer de un burro"


    Saludos cordiales.

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  3. Thanks to Asturiano for the additional expressions.

    From the verb "to skin", the past participle "skinned" began to be used in the form "skint" many years ago.

    "I'm skint" (Estoy sin blanca/a dos velas etc.)

    Derived from this, the Cockney "I'm boracic", pronounced like "brassic", is occasionally still heard:

    http://www.cockneyrhymingslang.co.uk/slang/boracic_lint

    Cheers.

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