viernes, 18 de octubre de 2013

Merienda de negros +

obra de Marta (mecaideunguindo.blogspot.com)
La oficina moderna ofrece con demasiada frecuencia escenas dantescas que requieren de toda nuestra imaginación para describirlas con algo más que un "esto es la polla" o "esto es acojonante" que poco aportan más alla de su sonoridad al resultar, generalmente, vagas e imprecisas.  En la entrada que dedicamos en su día a la segunda construcción, por ejemplo, tratábamos los múltiples valores que la misma puede adoptar y que aportan connotaciones muy diferentes.

En este sentido, el autor siempre ha encontrado extraordinariamente evocador, aunque quizá políticamente incorrecto en estos tiempos, el concepto de "merienda de negros", que el Diccionario de la Real Academia Española describe simplemente como "confusión y desorden en que nadie se entiende". El Diccionario de Uso del Español de María Moliner además de esta definición aporta otra con connotaciones más siniestras: "arreglo o reparto hecho caprichosa o desaprensivamente entre varias personas".

Estas precisas definiciones sitúan la "merienda de negros" en un terreno próximo a lo que conocemos, a nivel laboral claro está, como "casa de putas". Esta expresión, además de su valor literal con toda su rica sinonimia (burdel, lupanar, mancebía, prostíbulo, casa de lenocinio), adopta según María Moliner el valor de "lugar donde cada uno hace lo que le da gana sin respetar ninguna norma". Parecería pues que ambas expresiones pueden utilizarse casi de manera intercambiable para describir el desorden de algún lugar o situación. Sin embargo consideramos que, en su uso habitual, en la segunda expresión, además de la confusión concurren intenciones al menos turbias y generalmente se trapichea o se pretende mercadear. Es claramente distinto decir de la reunión de un comité "aquello era una merienda de negros", donde se enfatiza el desorden y el caos, que "aquello era una casa de putas", que denota la falta de respeto a cualquier norma y apunta así directamente a las aviesas intenciones de los participantes.

Quien quiera indagar en el origen y contexto de la expresión en castellano puede consultar este interesante artículo de Justo Fernández López.  Curiosamente, se refiere allí su autor también a la expresión "boda de negros", recogida en el DRAE con el valor de "función en que hay mucha bulla, confusión, grita (sic) y algazara" pero hoy ciertamente en desuso, al menos en España.

Se menciona también en el artículo la novela cómica de Evelyn Waugh Black Mischief (título que se tradujo, de forma bastante aventurera, precisamente como "Merienda de Negros"), cuya lectura recomendamos vivamente, al igual que la de otra de las divertidas obras de juventud de Waugh, Scoop ("Noticia Bomba" en castellano, de forma quizá menos arbitraria).

Señalemos finalmente que, si bien la incorrección política de la expresión que nos ocupa es notable, en el Cono Sur, especialmente en la Argentina, nos dejan atrás con su equivalente local, "quilombo". El DRAE lo define como "lío, barullo, gresga, desorden" luego de hacerlo equivaler curiosamente a prostíbulo. Los quilombos eran originalmente los asentamientos que hacían en lugares apartados los esclavos huídos y donde revertían a sus usos africanos. Hoy la expresión se utiliza en aquellas latitudes con un valor parecido al de "merienda de negros".

Volviendo a centrar nuestra atención en esta última expresión, apuntemos que lo más cercano que tenemos en inglés para expresar el concepto es recurrir a la palabra bedlam, definida en el American Heritage Dictionary of the English Language como "lugar o situación con gran ruido y confusión"  ("a place or situation of noisy uproar and confusion").  El vocablo se originó a partir de la contracción del nombre del antiguo manicomio londinense de St. Mary of Bethlehem y, quizá por ello, resulta más apropiado y preciso que otros términos más genéricos como chaos o el alambicado pandemonium.

Ejemplos prácticos.
  • Después de la intervención del representante sindical, la reunión se convirtió en una merienda de negros. After the union representative spoke, the meeting turned into bedlam.
  • Tienen ocho hijos y por las tardes su casa es una merienda de negros. They have eight children and their flat is bedlam in the evening.

3 comentarios:

  1. Me permito en mi ignorancia, puntualizar que la expresión “merienda de negros” no debería identificarse únicamente al menos con "casa de putas", lugar que no frecuento pero que sin lugar a dudas evoca imágenes más sugerentes, que una merienda de negros, sobre todo cuando estás en la parte merendada.

    Probablemente y de manera incorrecta en el mundo laboral “merienda de negros” se utiliza cuando se percibe, ante una situación de pánico, la proliferación de los instintos más básicos del comportamiento humano, la supervivencia, que hace que una serie de personas viendo peligrar su estatus, de manera incontrolada se coman literalmente a otras...esto es de manera sucia y desordenada.

    No confundir probablemente con "Armar la de San Quintín", expresión que propongo para ser traducida...si bien entendemos que es una expresión que podría pertenecer al grupo de frases políticamente incorrectas como la que hoy se nos presenta y que se añaden a otras como, le engañaron como a un chino....puede ayudar a describir situaciones que se dan actualmente en el mundo laboral.

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  2. Es muy interesante su observación sobre la existencia de una "parte merendada" en la merienda de negros.

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  3. El sentido de merienda de negros a nivel profesional es diferente en mi caso, yo lo atribuyo a una situacion precontractual en la que la parte contratante esta unicamente interesada en el precio y asi lo hace saber a los licitantes, conviertiendose la negociacion en una falta de etica para llevarse un contrato con el minimo beneficio.

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