domingo, 18 de octubre de 2015

Estar grillado

Aunque la demencia real sigue situada más allá de la frontera de la aceptación y la asimilación de los enfermos en nuestra sociedad, las referencias más o menos desenfadadas a la locura son constantes en nuestro discurso cotidiano.

Si bien es inevitable que la salud mental se resienta al cabo de un tiempo trabajando en la oficina moderna, la mayor parte de las referencias que en ella se hacen a la locura, propia o ajena, son en un sentido muy figurado y laxo.  Así, decimos que nos estamos volviendo locos con un problema, que nos vuelven locos los vinos del Priorato o le pedimos a alguien que no nos vuelva loco con sus peticiones.

Entre las expresiones más comunes para referirnos a demencias más o menos genéricas y benignas encontramos "estar grillado" y la similar "grillarse", las más trasnochadas "estar chiflado" y "chiflarse", esta última probablemente ya sólo empleada por el padre del autor, y la ya casi desaparecida "estar chalado".  Más contemporáneo resulta el muy habitual "irse la olla", al que nos referimos en otro lugar.

En ocasiones también recurrimos en este contexto a frases comparativas en las que el adjetivo queda elíptico por su obviedad.  Así, decimos "está como una cabra" o "como una regadera" o "como un cencerro", construcciones recogidas por el Diccionario de la Real Academia Española que las hace equivaler a estar loco o chiflado.  Por supuesto, en el uso coloquial es frecuente enfatizar estas expresiones incluyendo además la palabra "puta", que adopta aquí un valor adjetivo ("está como una puta regadera", etc.)

En inglés, por su parte, los adjetivos con los que normalmente expresamente la chifladura son los conocidos  crazy o mad.  Nótese que este último vocablo adopta con frecuencia en los Estados Unidos también el valor de "enfadado".  Más contundente resulta insane, que parece casi término técnico pero es de uso habitual en la lengua coloquial.

El autor confiesa tener cierta debilidad por el más pintoresco y muy británico barmy.  Si bien este adjetivo ha caído en cierto desuso en nuestros días, los numerosos seguidores que siguen al equipo inglés de cricket en sus desplazamientos internacionales aún se hacen llamar The Barmy Army (que podría traducirse con cierta libertad como "el pelotón chiflado").   Aunque durante muchos años se necesitaba estar bastante grillado para viajar por el mundo siguiendo a un equipo inglés que iba de fracaso en fracaso, lo cierto es que en los últimos tiempos éste ha remontado el vuelo y ha dado grandes alegrías a sus seguidores.

También algo anticuado y con una cierta resonancia cariñosa resulta el término potty, eminentemente británico.  Los lectores de P.G. Wodehouse lo asociarán de forma casi inmediata con el entrañable Lord Emsworth de la serie de Blandings Castle pues no son pocos los personajes que lo emplean para referirse, no siempre de manera benevolente, a su comportamiento, entre despistado y excéntrico.

Para enfatizar el mensaje podemos recurrir en inglés a un par de estructuras comparativas que resultan muy curiosas e idiomáticas.  La primera de ella (mad as a hatter) hace referencia a la supuesta demencia de los sombrereros a cuenta de su exposición al mercurio y otros elementos tóxicos empleados en su trabajo durante la época victoriana.  La segunda (mad as a March hare) evoca más bien el comportamiento alocado de las liebres durante su época de celo, en la transición del invierno a la primavera.  Recuérdese que los nombres de los meses y los días de la semana siempre se escriben con mayúscula en inglés.

En "Alicia en el País de las Maravillas", Lewis Carroll incorpora ambas imagenes en dos personajes (llamados, precisamente, Mad Hatter y March Hare), que mantienen una enrevesada conversación sin ningún sentido mientras, por supuesto, toman una taza de té y hablan del tiempo.

Ejemplos prácticos:
  • Cuando le trates un poco, te darás cuenta de que está completamente grillado.  When you get to know him a bit, you'll see that he is mad as a hatter.
  • Sabíamos que estaba como una puta cabra pero no esperábamos que se marchara en medio de su presentación sin decir palabra.  We all knew he was as mad as a March hare but couldn't expect him to walk off without a word in the middle of his presentation.

3 comentarios:

  1. Siempre me ha resultado muy divertida la expresión "to go bananas" con un significado similar a volverse loco. Por cierto, ¿es posible que en ocasiones se pueda utilizar en sentido positivo?.

    En el capítulo de curiosidades locales, comentaros que en Asturias cuando una persona no es muy "completa" se dice que "le falta una garcillada" en referencia al uso que se hace del utensilio doméstico conocido mas habitualmente como "cazo".

    Lo que no acabo de encontrar es el origen ni el sentido de expresiones del tipo "estar como una cesta de higos" para referirse a alguien que no está en su sano juicio. Se admiten opiniones...

    Saludos coridales.

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  2. La referencia a las bananas genera, desde luego, una singular expresión, de origen creo que norteamericano, ámbito al que también se circunscribe su uso. Para mi siempre ha estado indisolublemente unida a la película de Woody Allen (en mi opinión, una de las peores de la primera etapa de su carrera, aunque con algún momento brillante). Creo que, en general, el sentido es negativo. De hecho, recuerdo la portada de uno de los tabloides neoyorquinos cuando se supo que Woody estaba líado con una de las hijas adoptivas de Mia Farrow; decía simplemente "Bananas", sobre una foto de la singular pareja.

    También es curiosa "to go nuts", muy común en Estados Unidos.

    Las expresiones que apuntas no las había nunca, la verdad. Sí había oído, en la vecina Cantabria, "tener una pedrada en la cabeza" o, simplemente, "tener una pedrada", aunque las mismas se usan con un valor indeterminado, a medio camino entre "estar grillado" y "faltar un hervor".

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  3. Gracias una vez mas, señor Vallejo, por sus aclaraciones y su excelente blog.

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